Babylon vs Island

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BABYLON VS ISLAND

‘‘Ya ha pasado un año desde que empezó mi gran aventura tinerfeña. Durante este año puedo decir que me he enriquecido mucho, gracias a las personas y experiencias únicas que estoy teniendo en esta isla y en este momento.

Mi aventura empieza el 20 de Febrero 2013 en Barcelona con mi perro Duff y mi novia Maria, que siempre me da soporte en todo lo que hago, y que si no fuera por ella no estaría aquí. La primera etapa del viaje se baso en bordear toda la costa por la que discurre la autovia del Mediterraneo, teniendo la suerte de cuadrar olas en las paradas en Tarragona, Murcia y finalmente en Cádiz.

Pasados estos primeros 10 días furgoneando y una vez en el ferry dirección Tenerife, me distancio de la costa mientras que mi cuerpo empieza a desprender una sensación rara, como de lejanía y la vez placentera, señal de que se acerca una buena etapa de mi vida.

Los primeros 6 meses los hemos pasado en La Laguna, la ciudad más bonita para mi de la isla, en un gran chalet que tuvimos que arreglar y mantener para poder pasar en el, una peculiar temporada y disfrutar de la bonita ciudad de la Laguna. Durante esta primera temporada, me he adaptado rápidamente a una vida alejada del estrés y de las muchedumbres, pudiendo surfear toda la primavera, con buenas condiciones y olas notables, ya que además nunca he tenido que buscarlas. Grácias a esto, me desprendo del infierno mediterráneo, donde las condiciones son muy intermitentes y el día que hay olas, hay que recorrer durante muchas horas y kilómetros para conseguir surfear una ola que apenas te da para poco más de una maniobra. A la vez, alterno mi vida de surfero bohemio con la noche de los bares de La Laguna donde pinchamos música electrónica con nuestro colectivo musical ‘addikt sound’. Todo fluye, la vida me sonríe y todo es muy bonito, pero mis expectativas en esta isla van más allá con el surfing. Es entonces cuando decido apuntarme al curso de monitor/técnico deportivo en surfing, que se imparte en el Sur de la isla en Adeje a finales de año.

Tenerife és una isla preciosa, llena de contrastes y climas absolutamente diferentes y en distancias bastante cortas, el Teide, que actúa como epicentro de la isla y con 3718 metros, hace que muchísimas poblaciones hayan sido construidas en su propio lomo a latitudes muy diversas y que además disponga de una geografía extraordinaria dada la cantidad de paisajes y preciosas vistas que hacen de ella una isla única.

Al llegar el verano, la buena vida en la isla sigue pero el mar no nos puede dar las mismas condiciones constantes que tenemos en invierno, y hay que moverse y dirigirse a zonas más encaradas de la isla donde pueda entrar más mar y poder disfrutar de una sesión entre tanto calor y naturaleza.

Durante este verano pude disfrutar de buenas sesiones en Almaciga y Taganana, son unos pequeños pueblos que tienen buenas playas de arena encaradas al norte, en las que se puede practicar casi cada día surf. Durante este verano filme un video de las condiciones que se daban en estas playas:

En los meses de Agosto y Setiembre volví a Barcelona a visitar a la familia y amigos. La vida en la ciudad seguía todo igual que siempre y no me hicieron falta más de dos semanas para darme cuenta de las ganas que tenia de volver a la isla además durante el tiempo que estuve, no pude surfear nada más que un día, en el que las condiciones dejaron mucho que desear. Esto me hizo coger con aún con más ganas y motivación el surf al volver a la isla. Luego tuvimos un otoño de olas perfectas con calor y condiciones inmejorables el día a día, hasta que un día en Octubre, fue cuando me dí el gran susto de mi vida al golpear mi cara contra el fondo, durante una dura sesión en una zona de isla donde hay unas rompientes de fondo volcánico que son muy peligrosas pero que producen unas olas de ensueño. Estuve apunto de perder un ojo, me rompí la nariz y me hice daño en el hombro también. Este golpe me ha hecho reflexionar sobre la potencia que tienen aquí las olas en Canarias y gracias a esto se el peligro que entraña un deporte como tal, y que a partir de ahora ya me lo puedo pensar más de dos veces si se vuelven a repetir este tipo de condiciones.

Fueron un par de duros meses en los cuales no pude surfear por la lenta recuperación que tuve del ojo. Durante el mes de Diciembre, se dieron las clases teóricas del curso de técnico de surf que ahora es considerado como un modulo de grado medio válido en todo el territorio Europeo, en el que además tienes que impartir 100 horas de prácticas las cuales estoy haciendo ahora durante estos meses dando clases en la facultad de deportes de la Universidad de la Laguna.”